LA VERDAD ACERCA DE UN DIVORCIO O UNA SEPARACIÓN

Todas las personas con el paso del tiempo no solo cambian físicamente, sino también cambian de forma de pensar sobre sí mismas y los demás; cambian su forma de entender y ver la vida, debido a que las situaciones y circunstancias que le rodean no son las mismas, ya que conforme se avanza en edad todo se va modificando, tanto interior como exteriormente.

Muy probablemente esto te esté ocurriendo a ti, no te preocupes, porque esto es muy común que suceda en las relaciones de pareja, ya que con el paso del tiempo puedes encontrarte en estas dos situaciones:

1.-Al inicio de la relación se llevaban bien y se acoplaron, hoy pueden seguir igual de bien o mucho mejor, aunque las circunstancias hayan cambiado, ya que ambos miembros de la pareja han sabido adaptarse y resolver las diferencias para lograr intereses comunes.

2.-Con el paso de los días, la pareja puede haberse roto porque los intereses de cada uno han seguido caminos muy distintos, lo que ha hecho que las diferencias sean irreconciliables.

Esto indica que las relaciones de pareja no tienen que ser forzosamente para siempre y que, llegado el momento, el divorcio o la separación puede ser una opción para el beneficio de ambas partes.

SEÑALES DE ALARMA EN UNA RELACIÓN

Cuando la convivencia de pareja se torna:

1.- Insostenible, ya no soportas estar en la misma casa, todo te molesta o disgusta de tu compañero.

2.- Cuando la falta de entendimiento no se soluciona a pesar de haber hecho esfuerzos para aportar soluciones a las dificultades de la pareja, es decir, se ha tratado de dialogar, se ha acudido a un profesional, se ha intentado cambiar la forma de ser y de actuar.

3.-Cuando ya ha pasado el tiempo y uno o ninguno de los miembros de la pareja ha dado muestras de querer cambiar o arreglar las cosas.

4.-Cuando ya se han dado segundas, terceras y cuartas y hasta quintas oportunidades, la separación o el divorcio deben considerarse.

5.-Cuando el amor, el respeto, la admiración, la comunicación, la confianza se han perdido y dejado en el olvido.

Ya no se está ante un bache o un momento difícil, se está ante una relación rota, vacía, que no conduce a nada, que no funciona, que lastima, daña, incluso que puede generar una gran depresión y desesperanza en ambas partes y, en el caso de que la pareja tenga hijos, afectar considerablemente a la relación padres e hijos y a su bienestar.

Es importante que tomes en cuenta que si la relación de pareja no funciona, el divorcio o la separación puede ser una alternativa para reflexionar.

¿MERECE LA PENA AGUANTARLO TODO?

Resulta muy doloroso llegar a la conclusión de que la relación de pareja no funciona, pero es mas doloroso continuar en una relación en la cual, ya no se es feliz, y que lejos de hacerte sentir viva, te condiciona a vivir en un lugar en el que te asfixias y ahogas cada día.

Quedarte al lado de una pareja, ignorando o negando lo que ocurre puede ser una forma de querer ocultar la realidad a una misma y a los demás.

Lo único que seguirá ocurriendo con ello es que se genera mayor malestar personal, mayor deterioro de la relación y más momentos de situaciones tensas y conflictivas que se podrían evitar si se tomara una actitud madura y sabia.

Las parejas no deben conformarse con una relación que no funciona, deben tratar de ser felices y de disfrutar de la vida en común.

Si no existen estos sentimientos la relación de pareja no debe mantenerse o prolongarse.

No tienes que obligarte a sentirte bien, a querer a quien no te quiere, a querer a quien no quieres, y mucho menos a pensar que la resignación, el conformismo, el miedo, la culpa son las únicas opciones que quedan para el resto de tu vida.

¿POR QUÉ NOS QUEDAMOS EN RELACIONES DE PAREJA QUE YA NO FUNCIONAN?

Estoy segura que desde la niñez, la sociedad, te ha inculcado lo importante que es la familia, la necesidad de mantenerla unida; tal parece que todo el mundo tiene que casarse o vivir en pareja a una determinada edad; parece que si se tiene pareja con el tiempo hay que tener hijos; parece que si te separas o divorcias no eres una persona realizada; parece como si todo en la vida de uno estuviera escrito y condicionado por la sociedad.

Pero no es así, todo lo que te han dicho es una gran mentira, porque la información que recibimos del entorno debe influir en su justa medida, de acuerdo a quien eres, que deseas y que buscas para tu vida.

El control de tu vida lo tienes tú misma a través de las decisiones que tomas.

La sociedad, las personas que nos rodean condicionan lo que hacemos, pero son tus pensamientos, sentimientos y miedos los que determinan tu forma de actuar y, sobre ellos, sí que puedes ejercer el control total.

A veces el miedo a quedarse sin pareja, a no tener su presencia y apoyo o a sufrir, hace que las personas duden de la decisión de separarse o divorciarse.

El miedo es resultado de la falta de confianza en nosotras mismas, en nuestras decisiones y denota la sensación de pérdida de control.

No permitas que se destruya tu capacidad para valorar quién eres y para valorar lo que eres capaz de hacer.

No permitas que la sociedad, el miedo, las culpas, te mantengan atada a una relación en la cual ya no eres feliz, en una relación que te ahoga y asfixia cada día.

¿Qué es lo más difícil que has afrontado del divorcio?

Tu coach.

Marisol

Marisol Enriquez

Prairieville, LA, Estados Unidos.

© 2023 Derechos Reservados